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sábado, 7 de marzo de 2015

¿Le importa el pueblo a los políticos?

Podríamos directamente contestar NO a esa pregunta. Sus hechos, sus miradas a otro lado, sus bolsillos cada vez más engrosados cuando "sirven" al pueblo son diferentes caminos que van todos a parar a la misma conclusión.
Mi tendencia política hace que critique más a la derecha que a la izquierda, pero cada vez llego más a la triste conclusión que les critico menos porque proporcionalmente mandan menos. La derecha manda en más lugares políticos, empresas, diarios y es por ello que sus excesos y desmanes son más numerosos. Lo cierto es que cuando rascas, y mires a quien mires, nadie tiene el culo limpio. Los antiguos ya denominaban a esto la erótica del poder, o que el poder corrompe.
La cuestión es, ¿y que hacemos el pueblo? Ya pueden salir millones de encuestas con que al español le preocupa la corrupción, ya puede salir que en general la mayoría piensa que el PP tiene responsabilidad en la corrupción de Madrid, Baleares, Valencia o que el PSOE lo fue en el tema de los ERE. ¿Que hacen los partidos políticos? El PP nombra a Rita Barberà candidata de Valencia, a De la Riva candidato de Valladolid, o el último esperpento, Esperanza Aguirre candidata a Madrid.

¿Hay que añadir algo a la imagen? Foto: elmundo

Pero el PSOE no anda a la zaga. Es más fino en no colocar a sospechosos en primera línea, pero su vergonzante gestión de los ERE le quita toda la credibilidad a su tan manida guerra a la corrupción. Griñán y Chaves son responsables, directos o indirectos, de toda la trama de los ERE. Ya sea con su conocimiento, muy grave, o porque no se enteraban, también grave por demostrar su inutilidad, no pueden seguir ni un minuto más como miembros de un partido político donde la rosa está más marchita que nunca. Eso es lo que quiere el pueblo, y no escuchan y miran al otro lado sumergiéndose en el y tú más. Lo mismo multiplicado por un millón podría decir de Rajoy, porque es el presidente de todos, pero es que ya me canso del tema.
Algunos me dirán que para eso están los otros partidos políticos, que fuera el bipartidismo, que PP y PSOE son lo mismo y etc, etc. No creo ahora mismo en ningún partido político porque ninguno me transmite credibilidad. Sólo creo en personas, no en partidos, y quizás el futuro de la política sea crear listas de independientes que realmente no tengan siglas que les iluminen.
A los políticos les da lo mismo lo que piense el pueblo, sólo les importa el colocarse ellos mismo de la mejor manera posible, para durante cuatro años hacer lo que les rote en todos los sentidos. Tanto discurso barato de unos a otros que lo que hay que hacer es tomarle el pulso a la calle, y en realidad a lo único que le toman el pulso es a un moribundo pueblo que cualquier día entrará en la morgue con los píes por delante.
Pero también digo una cosa. La culpabilidad de los políticos tiene unos imprescindibles cómplices, el pueblo, y especialmente los militantes ¿Que explicación tendría que, sabiendo que en su partido hay gente que se llena los bolsillos, o que simplemente no son ejemplares, les continúen apoyando? Pues que ellos quieren llegar al mismo punto, lo siento, no encuentro otra explicación. Hasta que los militantes de los partidos no digan hasta aquí hemos llegado, no se podrán terminar estos desmanes.
Soy socialista de los píes a la cabeza, y creo que hay más gente honrada en el PSOE que en el PP, pero esto no es suficiente. El PSOE tiene que hacer borrón y cuenta nueva y demostrar que de verdad le importa el pueblo. Por ese fin vale la pena morir en el intento, por perpetuar el caciquismo y las baronías no.
Me duele decir esto, pero si en Andalucía gana Susana Díaz sin antes eliminar del partido a Griñán y Chaves, o si en las municipales salen todos los corruptos del PP antes citados, el pueblo de este país se habrá definitivamente vuelto loco.

2 comentarios:

Luis Diaz dijo...

Ya veremos que pasa en las próximas elecciones Miguel Angel. La memoria es futil y solemos creernos todas las promesas que necesitamos creer.

Cuando el pueblo se acostumbra a la miseria, cualquier miga de pan es un festín, por lo que, repito, ya veremos si nos volvemos a vender por un bocadillo, a pesar de que nos hayan robado todo.

Un abrazo. Luis

Miguel Ángel Benítez dijo...

Creo que en general los habitantes de este santo país somos gente con buenos valores. No tengo ninguna explicación para que seamos capaces de apoya a personas que cometen inmoralidades. Los errores se perdonan, las injusticias se castigan.

Un abrazo Luís y gracias por tu comentario.