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lunes, 21 de octubre de 2013

Independencia SI o NO: ¿tan simple como eso?

Ya han pasado las fechas emblemáticas, el 11 S y el 12 O. Todos los que lo necesitan se han dado su baño de patriotismo y eso es respetable, siempre que no invada el derecho de los demás.
Tengo claro que no debemos caer en el error que intentan algunos que caigamos que no existen matices, que o estás con la independencia o estás con el españolismo. La pregunta clave en Catalunya es si se tiene derecho a decidir o no, no directamente si o no a la independencia. Yo estoy de acuerdo en el derecho a decidir de cualquier persona con uso de razón, pues con más razón de un pueblo. Yo no quiero la independencia porque quiero la unión de los pueblos, pero no a cualquier precio, ni obligando a nadie. Eso no quiere decir que no esté a favor de votarlo. Por eso si yo no me alineo en los movimientos pro independencia, aunque en algunos puntos puedo incluso compartirlos, no quiero que nadie me sume a la mayoría silenciosa de nada.
Yo creo que seguir unidos es bueno para ambas partes pero entiendo que todo el mundo tiene derecho a querer sentirse independiente y por lo tanto respeto que no todos quieran lo mismo.
La pregunta es ¿España quiere seguir con Catalunya?, si la respuesta es si, ¿la mejor manera es obligarles o mejor convencerles que se les quiere? Obligar a alguien a seguir los mandatos creo que no se llama democracia.
Ahora bien, desde el punto de vista independentista, tengo una duda. ¿Si se vota y sale no, se conformarán o entonces no valdrá la decisión democrática? Es que este punto no lo han explicado muy bien, quizás sea casualidad.
Hablando de mi postura, el federalismo, no estaría de más que Pere Navarro y Rubalcaba se pusieran de acuerdo en algo más que el titular. Y una vez que eso ocurra, que lo desarrollen, que no se vea que lo ofrecen por no quedar mal, han de defenderlo con argumentos, y ahí también son parcos.
Si el resto de España emplea términos tipo ya están estos catalanes tocando las narices, y no se van a ir porque yo no quiero, no vamos a ningún sitio. Si los catalanes olvidan lo que han sido siempre, un pueblo hospitalario y empiezan a hablar de todo lo español como apestado cuando alguna parte de la riqueza actual es debida a los emigrantes, tampoco vamos bien.
Entiendo el sentimiento de independentismo y en gran parte es culpa del españolismo rancio que mira a Catalunya en una mezcla de odio y envidia, pero también entiendo el sentimiento de gente como yo que quiera buscar soluciones de cooperación. Estoy en contra de las fronteras y no voy a votar para ponerlas al lado mío.
Trabajemos para buscar nuestros puntos en común que son muchos, y aprendamos a respetar las diferencias culturales que también son muchas y respetables. No es tan difícil, sólo hay que quererlo de verdad, y las dos partes, pero sobre todo la española creo que no está haciendo todo lo que puede, el cariño es más importante que la imposición. Pero claro, cualquiera le explica eso a las hordas de Mariano Rajoy.

2 comentarios:

adrian speedy dijo...

Buena entrada. La independencia no consta de un sí o un no. Hay que ir más allá. Las consecuencias para España y para Cataluña, más que para sus economías, para la de sus ciudadanos.
En caso de consulta, no puede ignorarse al sector perdedor. De hecho, hay una frase fantástica de Thomas Jefferson que decía:
"La democracia no es más que un gobierno de masas, donde un 51% de la gente puede mandar al diablo a los derechos del otro 49%"
Apliquemos la regla.
Un saludo, @adriantsn

Miguel Ángel Benítez dijo...

Gracias Adrián. completamente de acuerdo con tu comentario y ni te digo con el amigo Jefferson. Saludos