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domingo, 29 de septiembre de 2013

Los políticos y la táctica de dejar correr el tiempo

Estamos a finales de septiembre, sólo hace un mes y medio que parecía que nuestro gobierno se deshacía a base de primicias del diario EL MUNDO con Pedro J Ramírez nombrado como adalid de la izquierda.
El gobierno lógicamente utilizó las vacaciones y las noticias de la disminución del paro en verano para desviar la atención. Tampoco lo vino nada mal el tema de los Juegos Olímpicos, donde Ana Botella con sus actuaciones estelares ha conseguido que la gente se ocupe de hacer chistes del café con leche más que de la realidad política de nuestro país.
El diario El Mundo también ha ayudado a esto, y ahora se vuelca en el tema de desenmascarar a nuestros inmorales sindicatos. No sé muy bien porque el grifo Bárcenas se ha cortado. No sé si es que Bárcenas no habla porque está pactando con el PP, o bien porque el PP está pactando con El Mundo, pero desde luego el pacto parece que se está cociendo.
Es lógico que los políticos usen la táctica de marear la perdiz, pero lo que no lo es, es que nosotros nos lo creamos. Nuestro país es una vergüenza, porque nuestros políticos nos están arrasando nuestros derechos y nuestros valores, pero nosotros no reaccionamos.
Esto es válido para el gobierno central, pero también lo es para la Generalitat. Aquí en Catalunya sólo se habla del derecho a decidir, que me parece importante, claro, pero es más importante que aumenten los parados, que aumenten la pobreza, que aumenten las listas de espera, que disminuyan los sueldos de los empleados públicos. Señores, eso está pasando en nuestro entorno, y eso es lo que tenemos que decir hasta aquí hemos llegado en Barcelona y en Madrid. Vamos a dejar ya de hacer el juego a los políticos, y todos aquellos que se llenan la boca de decir que hace falta la regeneración democrática, sobre todo cuando están en la oposición que lo demuestren y que nos movilicen a la calle ya. Sindicatos, es vuestro momento, o ahora o más vale que desaparezcáis. No hacen falta huelgas generales, hacen falta organización y voluntad. Las personas podemos llenar las calles los fines de semana y que eso repercuta a nivel mundial, pero señores, hay que ponerse las pilas. Y por último, señores Mas y Rajoy, ni yo soy tonto, ni ustedes son patriotas, o sea que cambien el discurso.