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sábado, 3 de octubre de 2015

Mi análisis de los resultados del 27S

Tras unas elecciones, lo habitual es que prácticamente todos los partidos políticos tengan un discurso que parece que han ganado. Éstas no han sido una excepción. Todos han ganado, pero mi opinión es que, por las posturas que veo tras el 27S, todos hemos perdido.
En unas elecciones autonómicas convencionales, el triunfo de la candidatura de Junts pel Si (JxSI) sería incuestionable, 62 escaños sobre un total de 135. Si a eso añadimos que sumando los 10 escaños de la CUP hay mayoría absoluta de candidaturas independentistas, negar ese éxito parece, como mínimo, aventurado. Sin embargo, la propia insistencia de JxSI en que se trataban de unas elecciones plebiscitarias es lo que ha dado píe a cuestionar esa victoria. 

Desde ese punto de vista, el porcentaje de votantes a favor inequívocamente de la independencia quedó por debajo del 48%. En esa trampa electoral los no independentistas se han aferrado a la presa y manifiestan a los cuatro vientos que el 52% de los votantes no quieren la independencia. Aquí aparece una primera trampa, a la cual se han aferrado ambos bandos. Los independentistas no dudan en restar de los contrarios a la independencia a los votantes de Catalunya Si que es Pot y a Unió Democràtica porque ambos están de acuerdo con el derecho a decidir. Estoy de acuerdo en ese argumento, puede haber personas que votaran si a la independencia entre esos votantes. 

Los primeros espadas de Junts pel SI

Lo que no he oído ni a Mas ni a Junqueras decir que lo que es inequívoco es que todos esos votantes, más los que han votado a partidos no independentistas, están en contra de una independencia no pactada con el gobierno central. 
Las otras cuentas que no se han dicho con claridad es que todos los escaños que no son de JxSI están en contra de que Mas siga de presidente, incluidos los 10 de la CUP. Eso el señor Mas tampoco lo dice.
Los no independentistas deberían de tener mucho cuidado en quitar legitimidad a una opción porque no llega al 50% de ciudadanos. ¿Alguien quita legitimidad al gobierno del PP con mayoría absoluta sin llegar tampoco al 50% de ciudadanos que les votó? Queda patente que las cifras son frías, pero las maneras de interpretarlas pueden ser múltiples.

Lo que para mi es incuestionable es que hay muchas personas a favor de la independencia y muchas en contra, y me parecería injusto que un bando u otro quisiera imponer su criterio al otro sin dialogar y sin tratar un punto en común dialogado y negociado. En eso es en lo que me baso diciendo que todos hemos perdido. Si cada extremo de la cuerda se enroca en su posición sin querer entender al polo opuesto, la cuerda se romperá y todos nos caeremos. 

No podemos mirar a otro lado amparándonos en números. Casi un 50% de catalanes han votado a favor de la independencia, no podemos mirar a otro lado si queremos buscar un marco de convivencia pactado entre todos. Si el gobierno central impone su posición sin dialogar, seguirá siendo una máquina de independentistas, y me parecerán cargados de razones por la intolerancia de los políticos.
Rajoy, con su dedo acusador, sigue fabricando independentistas

2 comentarios:

Luis Diaz dijo...

Hola Miguel Angel,

Coincido contigo en tu exposición y solamente matizo que entre los votantes de JuntsPelSi también se especula que hay voto no independentista, ya que se trataría de un voto de "presión" hacia el Gobierno Central.

Felicidades por el post. Algún día nos daremos cuenta de que los nacionalismos no sirven para nada -humanísticamente hablando-, el español tampoco. Deberíamos centrarnos en seres humanos y no en fronteras, aunque viendo el auge que está volviendo a tener el neoliberalismo en este país -también en Catalunya- después del gran palo de la crisis, empieza a ser una causa perdida. Creo que nos gusta tener amos.

Un abrazo.

Luis

Miguel Ángel Benítez dijo...

Hola Luís,
Una alegría al menos leerte así. Tienes razón en lo que dices que es posible que haya no independentistas en Junts pel Si, pero están muy, muy cerca de dejar de serlos.
La cuestión es dialogar y buscar una solución pactada por ambos lados, sea la que sea, pero sin imposiciones por ninguno.
Un abrazo,

Miguel Ángel