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lunes, 5 de septiembre de 2011

Polémica castellano-catalán

Tengo 42 años. Soy sevillano y llegué a Barcelona con 9 años en septiembre de 1978. Comencé mi andanza escolar en 4º de EGB. En aquel momento de todas las asignaturas sólo se daba en catalán una, el catalán. Fuí avanzando mi periplo estudiantil y paralelo a ello cada vez la enseñanza del catalán era cada vez más extendida hasta mis tiempos universitarios, en que la gran mayoría de clases y exámenes era en catalán.Tengo el nivel C de catalán, que es el nivel que suelen exigir para presentarte a oposiciones. Desde el año 1999 a la actualidad he trabajado en dos localidades, Igualada y Vilafranca del Penedès, donde el 80% de mis compañeros son catalano parlantes. Prácticamente nunca les he hablado en catalán, por motivos de timidez no ideológicos, y el trato ha sido siempre exquisito. Esta introducción la he hecho para que quede bien claro que se respeta a las personas que por el motivo que sea se expresan fundamentalmente en castellano. Pero claro, para afirmar esto hay que vivir aquí e integrarse.

¿Por qué hay que fomentar la enseñanza del catalán? ¿Por qué no se pierde el castellano si sólo se enseña una asignatura en dicho idioma?. Muy sencillo, el 70% de los medios de comunicacíón son en castellano, la difusión de la literatura en castellano es inmensamente superior a la literatura en catalán. Las películas en catalán son anecdóticas, y lo que es más importante, la gente no es tonta y saben que el uso del castellano enriquece porque es una lengua muy útil a todo nivel. Si en Cataluña no se hubiera hecho el esfuerzo de "forzar" la enseñanza del catalán, no se hubiera llegado al actual equilibrio, que para mi como catalán castellano-parlante es admirable. Creo que mi vivencia es clarificadora y me gustaría decir a todos los radicales, tanto los de un lado como los de otro, que aquí en Cataluña la convivencia de ambas lenguas, por las particularidades que he comentado es ejemplar.

1 comentario:

Luna_es3ada dijo...

Efectivamente en Cataluña conviven las dos lenguas sin discriminación de ninguna. La gente habla en el idioma que se siente más cómodo y nadie tiene problemas para que le contesten en el idioma que prefiere. La pena es que desde fuera la imagen que se tiene es totalmente distorsionada y no se corresponde con la realidad.