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sábado, 20 de septiembre de 2014

Pedro Sánchez y el Sálvame: ¿todo vale en comunicación política?

Cuando llegué a casa y me enteré de la noticia que el secretario general del PSOE había entrado en el Sálvame no daba crédito. Vi los detalles y el estupor se multiplicaba. El presentador Jorge Javier Vázquez había amenazado con dejar de votar al PSOE porque el alcalde socialista de Tordesillas no se oponía al maltrato animal de "espectáculos" como el Toro de la Vega. Ante este aviso mediático, el secretario general Pedro Sánchez llamó al programa y llego a hacer promesas electorales referente a realizar leyes contral el maltrato animal si él llegaba a ser presidente.

Este tipo de reacciones no son habituales en nuestros políticos y después del calentón, vale la pena analizar el fondo y la forma del hecho y del mensaje. El político hoy en día tiene básicamente cuatro medios de comunicación para venderse a si mismo y a sus ideas: la prensa escrita, la radio, la televisión y las redes sociales. Las dos primeras son usadas con más constancia durante el año,en cambio la televisión tiene un uso más puntual en campañas, salvo para algunos políticos que se han convertido en tertulianos políticos habituales como Pablo Iglesias o Antonio Miguel Carmona, por citar dos ejemplos. Pedro Sánchez, con este tipo de acciones de aparaciones en directo no programadas, está siendo bastante innovador en este país en el uso de la televisión. Lo usa fuera de campaña electoral, de forma espontanea y en programas que no tienen sección política y que son catalogados por muchos como Tele Basura. Es evidente que se ve en la necesidad de darse a conocer y de intentar demostrar que tiene su propia linea para el partido socialista, que no es solo imagen.

Hasta aquí la descripción de los hechos, ahora pasamos a mi opinión. No creo que un político tenga que ir exponiendo sus ideas en función que surjan conflictos que generen debates populares. Tiene una indudable importancia el posicionamiento de un partido ante el maltrato animal, pero es mucho mejor que esa posición se muestre para evitar el hecho en si, y no como una reacción ante algo denezlable y por el hecho de no perder potenciales votantes. En su descargo decir que no se quedó sólo ahí, el grupo socialista registró una proposición no de ley frente al maltrato animal al día siguiente de su aparición mediática. Lástima que su postura no esté tan bien delimitada en otros campos de gran actualidad como el tema de los ERE de Andalucía y la implicación, directa o indirecta, de dos presidentes de la Junta como Chaves y Griñán, o con la posición que hay que tener como estado ante el tema de Catalunya. Utilizar un programa como el Sálvame es un foro tan bueno como otro cualquiera para expresarte ya que las personas que ven el programa son tan respetables como las que ven tertulias políticas, pero quizás las maneras no son hacer mediante llamada telefónica en la que directamente ni se te ve, ni se oye tu voz. Los políticos de este país deberían de entender de una vez por todas que la comunicación no verbal es tan importante como la verbal y dando un mensaje vía telefónica y transcrito por otra persona no funciona ninguna de las dos comunicaciones.



Mi resumen de esta intervención es que no fue el momento, habría que haberse posicionado antes, no fueron las formas, pero es un medio tan bueno como otro para darte a conocer y explicar tus líneas de pensamiento.
A parte del hecho en sí y su repercusión, también hay otros temas a analizar. Lo que no debe hacer ningún político es caer en los errores que dice que cometen otros. Pedro Sánchez ha dejado entrever en más de una oportunidad que el mensaje de Podemos es populista ya que sin demasiada argumentación se limitan a decir lo mismo que la gente de la calle demanda, que aprovechan el tirón popular y el hecho que ellos no hayan formado parte de ningún gobierno en este país para buscar el apoyo fácil. No creo que haya mucha diferencia a lo que hizo el otro día en Sálvame. Aprovechó una petición social bastante generalizada de parar acciones contra los animales y soltó el mensaje de qué hará si él es presidente. Hay que medir bien lo que se dice y lo que se hace.
Como resumén, si Pedro Sánchez buscaba repercusión pública con su aparición en Sálvame, lo ha conseguido. En esa línea esta misma semana ya ha salido en el Hormiguero y se anuncia su aparición en Chester delante de Risto Mejide. Si lo que pretende es marcar diferencias con el pasado del PSOE, no sé si ése es el foro más adecuado, pero también las ha marcado.
Ahora que está en el candelero de la exposición le queda el paso más difícil, transmitir credibilidad, y eso es lo más difícil de la comunicación política. No es suficiente parecer ser cercano, hay que serlo, y además hay que demostrar que se tienen argumentos políticos.


2 comentarios:

Luis Diaz dijo...

Hola Miguel Angel,

Los socialistas llaman populismo a Podemos porque prometen lo que ellos no han sido capaces de hacer.

Por otro lado, persiguen los votos lanzándose en plancha a todo tipo de eventos que les pueda dar repercusión, prometiendo una y otra vez lo que no han sido capaces de hacer en 40 años de democracia.

Y un partido no es solamente su cabeza visible, sino todos los que hay detrás, que nada han hecho y nada nuevo harán aunque lo prometan una y otra vez. Eso sí es populismo, prometer lo que deberías hacer pero sabes que ni te dejarán, ni te importará lo suficiente.

Saludos. Luis

Miguel Ángel Benítez dijo...

Hola Luís,

Coincido contigo absolutamente que esto que hace Pedro Sánchez es absoluto populismo y que desde luego un partido no lo hace sólo la cabeza visible, y eso es gran parte de los males del PSOE, demasiados barones...
Ahora bien, con todos los enormes errores que ha cometido en estos 40 años, creo que las pocas cosas buenas que se han hecho en este país tiene el sello del partido socialista. ¿Suficiente? no, pero tampo hay que olvidarlo.

Un abrazo,

Miguel Angel